El videillo de la semana...

viernes, 4 de mayo de 2012

De la agonía de la planeación territorial y alternativas.


El presente texto pretende compartir una visión particular en torno al cómo la globalización no termina de dar el tiro de gracia a una Planeación Territorial ya secuestrada, victimizada y oprimida hasta estar a punto de su colapzo pero solo hasta ahí, para mantenerla respirando en agonía hasta exprimirle el ultimo reducto de una legitimidad obsoleta, como herramienta suya de apropiación de conceptos, valores y escenarios de procesos historico sociales, es decir de las formas en que se expresan sobre los distintos territorios, las comunidades, con el fin de mantener a flote un sistema mundial contradictorio en su genesis y por tanto sostenible  solo a costa de la explotación de unos por otros.
Presenta un marco general de las contradicciones del sistema global desde el fin del fordismo en México, y su expresión sobre los sistemas de Planeación Territorial destacando la desvinculación entre el ser humano en todas las esferas y la naturaleza que lo contextualiza y le da sentido; para terminar con un par de propuestas de resistencia  a esa no-planeación territorial y arremeter contra lo que bien puede ser su razon de no morir.
Mas que un concepto “científico”, la globalización parece jugar el papel de fetiche, determinando aparentemente las concepciones de mundo y vida que experimentamos día con día; relacionándosele con problemas sociales, catástrofes financieras y crisis, al mismo tiempo que se le vincula con una avalancha de esperanzas de un sólo mundo unido, seguro y pacifico; esta idea y uso se termina por develar como una cortina de humo sobre las condiciones reales, objetivas de un sinnúmero de comunidades, es decir, por múltiples experiencias prácticas: cada vez son más los conflictos armados entre Estados y dentro de ellos; se hacen más profundas las divisiones sociales aún a nivel internacional; el racismo, fundamentalismo y nacionalismo se observan cada vez mas voluntariosos y peligrosos; la discriminación racial, de género o de estrato mas que diluirse, se profundiza y muta en abismal y violenta.
Sin embargo es conveniente partir del supuesto de que nada es principio ni fin; la importancia de los múltiples y variados procesos como hechos históricos, como transformaciones continuas de la realidad, no espontaneas sino construidas unas junto a otras, detrás de otras y provocando otras más, resalta la necesidad de retomar estos procesos, no siempre evidentes, pero que, mas no por ello dejan de estar presentes.
En primer lugar, la idea de unificación del mundo presente y futuro, es íntima y virtualmente reforzada mediante el uso casi profético de tecnologías con enormes posibilidades de transferencias de información, rápidamente y a gran distancia. Luego, geopolíticamente, la transformación progresiva de los Estados de seguridad –social y de vigilancia-,  hacia la “posmodernidad” a la ofensiva contra quien se oponga a la aplanadora del modelo democrático liberal que terminará por convulsionarlos en Estados nacionales de competencia, lo que implica nuevas reglas de dominación.
De esta dominación son fruto y semilla histórica, un nuevo sistema de valores, una nueva y victoriosa utópica liberal, donde todos poseemos la libertad para elegir los medios convenientes para alcanzar un mundo mejor y más pacífico, aunque estos fueran coercitivos, depredadores, tecnofacistas; así de entre esos medios capitalistas, dominante y universalmente, el mercado se polariza de forma diametral entre la fuerza de trabajo que sigue anclada por dicha utópica al territorio de los Estados nacionales y, el capital    –léase dinero, mercancías, servicios e información-, se extiende mas allá de las fronteras recién abiertas a la producción e intercambio desigual, lejos de la anterior y obsoleta estrategia centralista, corporativa e institucionalizada, cuyo estancamiento de la compatibilidad entre la ganancia y el bienestar colectivo mostro serios limites y enterró mas aún los compromisos sociales y las bases de la acumulación y regulación internas del Estado de bienestar.
Es así como la globalización surge como estrategia capitalista para solucionar la crisis fordista, como estratégia capitalista dentro de la lucha de clases, la cual requiere de legitimación ideológica tanto en los países centrales y la periferia con mayor  fuerza. Así, la implantación de tecnologías y procesos que prometen al capital la apertura de nuevos mercados y fuentes de ganancias se convierte en el propósito de la globalización; la distribución social del ingreso se desplaza  a favor del capital, y el capital internacional se desplaza de un lugar a otro sin considerar fronteras nacionales, aprovechando las mejores ubicaciones de producción a costos favorables, reformando en conjunto y radicalmente las estructuras políticas y sociales a través de la coordinación de los gobiernos neoliberales que como conseuencia de la crisis llegaron al poder.
De esta manera, las políticas de económicas de liberalización y desregulación funcionaron para generar las condiciones políticas e institucionales adecuadas para transformar la relación de fuerzas de las clases sociales a todos los niveles, de tal forma que  la lucha de clases muta ahora como proceso de búsqueda, transformación y mantenimiento de condiciones de vida para reproducirse quizás ya no como un frente social u otro sino como un sistema en sí –y por ello en decadencia- o para reproducir a la vida misma.
La sociedad globalizada, permeada por esos nuevos valores que enterraran el pacto social del sistema anterior, ha visto como queda desmentida la promesa de un bienestar creciente y una democracia incluyente y tangible, al mismo tiempo queda fracturado el tejido social como consecuencia de la implantación de las políticas neoliberales que funcionan para que los Estados compitan entre sí, por un lugar en la acumulación internacional recurriendo inclusive a la intervención armada sobre la periferia; también se desarrollan condiciones tercermundistas dentro de las metrópolis capitalistas transformando considerablemente la relación centro – periferia dándole nuevos sentidos espaciales.
Con  lo anterior se puede observar que el Estado posfordista, refuerza las contradicciones territoriales, dejando la definición de objetivos, estrategias y tendencias de acción sobre los problemas económicos, sociales y territoriales en manos del gran capital y el libre mercado; contrastándose con el Estado de seguridad fordista, pues estos cambios del capitalismo global, restringen su intervención, lo que significa también el agotamiento en el modo de regulación política sustentado en las mencionadas organizaciones colectivas.
Con la política social nacional, condicionada a movimientos globales de capital, presionados por posicionamiento internacional y el adelgazamiento del Estado social, los gobiernos locales tienen cada vez menos capacidad de actuación en la ocupación y uso del territorio y menos canales de participación social en su gestión; cuyos valores dominantes resultan de la renuncia a estrategias de integración material, como el individualismo, diferencia y libre mercado, mismas que se tradujeron en condiciones cada vez mas agudas de desigualdad y exclusión social, agotando la participación social, la cooperación y los procesos de solidaridad colectiva.
Lejos de desintegrarse, los Estados nacionales se recomponen en nuevo modelo de acumulación y regulación, constituyéndose como grupo de poder que pretende renovar y redefinir mecanismos de control y mediación sobre la sociedad, economía y territorio a través de la redefinición de los roles de las clases en la acumulación, como a las organizaciones corporativizadas en el modelo anterior, con la correspondiente adecuación del marco jurídico administrativo, nuevas formas de control social y la reestructuración territorial acorde al modelo.
De tal manera que en este nuevo modelo, los asentamientos urbanos presentan una clara desindustrialización y la expansión de los servicios bancarios, financieros e informáticos, así como las actividades informales; mientras que en los asentamientos rurales han dominado condiciones de escasez de tierra fértil, la expropiación de tierras -con la contrareforma agraria, en el caso mexicano que prácticamente desvirtuó al ejido y las comunidades agrarias-, posibilitando la penetración incontrolada del gran capital en el campo, acelerando el empobrecimiento y expulsión de mas familias campesinas y su migración hacia las ciudades donde son sometidos a una mayor explotación, segregación y violencia.
La falla principal del capitalismo es que el capital y su expansión son el motivo y finalidad de la producción, en lugar de la realización humana o sus facultades, el desarrollo se expresa como un proceso de acumulación desigual y la Planeación del territorio como un discurso impuesto, como disciplina al servicio del capital vía sociedades mercantiles, civiles o instituciones oficiales Estatales e internacionales. De este modo el Territorio ya no juega para el capital, su papel primordial e histórico como escenario de procesos histórico - sociales, soporte de condiciones materiales, y que es modificado como respuesta a la superposición, excluyente y contradictoria de dichos procesos, lo que le otorga una particularidad, en un momento de un modo de producción; dejando de ser en los sujetos, una construcción social, por tanto cambiante, colectiva y contradictoria; material y de pensamiento.
En ese mismo contexto, la planeación del territorio no ha incorporado las formas ni practicas de organización y participación popular, que aunque de forma fragmentada ha generado propuestas alternativas a la planeación tradicional para transformar los asentamientos; de tal manera que se han mantenido separadas entre sí y cada una respondiendo a su propia lógica, fragmentando y disolviendo esfuerzos contradictorios manifiestos en la conformación de asentamientos que responden de manera desigual e insuficientemente, tanto a las necesidades del desarrollo del aparato productivo, como a las necesidades socialmente determinadas.
Así, si el territorio es entendido como expresión de la lucha por el poder, como representación o síntesis de los múltiples conflictos sociales en torno a las desigualdades y se comprende que las políticas neoliberales  dirigen la acción colectiva institucionalizada, y a las organizaciones de la sociedad civil como reproductoras (conscientemente o no) de explotación, exclusión y polarización bajo discursos de ayuda y beneficencia, donde el Estado abiertamente delega los compromisos adquiridos con el modo de regulación anterior, hoy obsoleto y hasta desechado, a quien se considere capaz y dispuesto; y a su instrumento más voraz, la democracia representativa, como instrumento de reproducción de políticas neoliberales, entonces la idea de una vida digna se convierte en muchos discursos personales permeados por un compuesto ideológico dominante y real; más no único.
La Planeación Territorial no solo debe ser considerada como problema de representación cartográfica, sino como herramienta de conocimiento e interpretación de las distintas formas de uso y apropiación del espacio que realizan los diversos grupos sociales y de las múltiples interrelaciones sociales y económicas tejidas entre el medio natural y el construido; por lo que una primera alternativa puede ser, la resistencia a formas no mediadoras, excluyentes, segregadoras, y apolíticas de apropiación, transformación y reproducción de la naturaleza, y por tanto del territorio; de ahí partir, hacia la (no)-(re)construcción o el impensar otra de muchas Planeación(es) Territorial(es) posibles como utopías, como estrategias, como formas de vivir cotidianamente.
La generación de alternativas no solo como “profesionales” ni solo como “ciudadanos”, sino como sujetos, con nuestras particularidades e historias propias y colectivas, construidas en el día a día, entendiéndonos no como el propósito, sino como medio integrado o en búsqueda de integración, en un entorno compartido; con las herramientas que hemos adquirido y podemos adquirir a través de la socialización de nuestras experiencias, pues toda política expresa aspiraciones y proyectos de ciudad la haga quien la haga.
Los planificadores deben ser capaces de expresar aspiraciones, objetivos y proyectos territoriales concertados, consensuados y negociados entre clases, por ello hacen política, generando herramientas de decisión y por tanto, de apropiación, producción y gestión para la planeación territorial como integradora o no del territorio
Es menester de las personas, sustituir esas estructuras y mecanismos por otras formas que le devuelvan a la sociedad, a la gente común el derecho a decidir tangiblemente su presente en conjunto, en su contexto, hacia un futuro. La mejor manera de presentar una ofensiva, es la consolidación de movimientos sociales, de redes populares, organizaciones autónomas de mujeres, hombres, jóvenes, obreros, campesinos, indígenas, profesionales, estudiantes, y muchos, más para restablecer la sociedad civil, popular, indígena, etc. por si mismas, no desde arriba y afuera. Otra alternativa es volver a socializar la riqueza colectiva, recuperar territorios de forma común.
Una última forma “preliminar” de alternativa, ya rebasando la resistencia y pasando a la ofensiva, es –parafraseando a Nietzsche- matar a los tomadores de decisiones, mediante el despliegue y la innovación de multiples formas de participación desde abajo, desde lo cotidiano, desde lo local, pero no de forma aislada, sino coordinada, de manera solidaria con muchas otras comunidades, precisamente produciendo redes de "islas" y generando otras formas de apropiación, significación y organización local, y con ello matar a  ésta (no)Planeación Territorial; tan contradictoria, opresora, restrictiva y conveniente, por una real, tangible, plural y sostenible apropiación simbólica, material y política del territorio.
@doktorgatogris 

viernes, 20 de abril de 2012

Remezclando a Saskia Sassen: Hacia un urbanismo de código abierto


El siguiente post se retoma del blog de un colega profesional Catedrático en Madrid, hace un remix de unos pocos autores sobre el impacto de las aplicaciones informáticas para la toma de decisiones de forma centralizada, pero sobretodo de la forma en que la ciudadanía accede a formas alternativas de mantenerse informado y partícipe sobre lo que sucede en su pequeño hábitat cotidiano, haciendo de otras aplicaciones "populares" un medio de contrapoder para la comunidad, constituyendose en verdaderas y posibles ciudades inteligentes. Por cierto este artículo es también recomedado directamente por la Profra. Sassen.
A finales del pasado mes el Gobierno de España ha dado a conocer el anteproyecto de la Ley de Transparencia. Aunque se trata de un texto en apariencia poco transparente (esperemos que cuando se desarrolle se convierta en una norma realmente útil) es una buena excusa para comentar un artículo de Saskia Sassen que, desde mi punto de vista, tiene una gran importancia. Cuando lo leí pensé de inmediato que planteaba una posibilidad cierta de convertir las llamadas smart citiesen algo interesante. Saskia Sassen es una profesora de sociología, codirectora delCommittee on Global Throught de la universidad de Columbia y colaboradora en muchas publicaciones como The New York Times, OpenDemocracy.net, Huffington Post o Le Monde. Se encargó de una ponencia en las Jornadas que organizamos en la Escuela de Arquitectura de Madrid en marzo de 2006 y en la comida a la que asistió el día de su charla pudimos hablar con ella durante un buen rato. A mí particularmente me pareció una persona extraordinaria con unas ideas luminosas y un interés por lo nuevo que se notaba de inmediato. Recuerdo que hablamos de muchas cosas y, entre ellas, de que la mayor parte de las aglomeraciones que llamamos ciudades ya no se deberían llamar así porque eran otra cosa. 
Participación, esa utopía Reddeexpertos

Menciono la anécdota anterior porque cuando estaba pensando qué titulo iba a darle a este artículo pensé en principio el de "ciudades de código abierto", pero luego viendo el título del suyo "Open Source Urbanism" llegué a la conclusión de que, efectivamente, este era el más adecuado ya que no estaba claro que las ciudades fueran su objeto exclusivo. De cualquier forma el título es lo de menos. Domenico di Siena, uno de mis mejores exalumnos de doctorado (en este mismo blog podéis leer un trabajo suyo:
 “Internet para la investigación”) en un magnífico artículo publicado en Creatividad y Sociedad habla de “ciudades de código abierto”, lo mismo que Juan Freire en su blog ya hace algún tiempo. Y en ambos se entiende perfectamente el objeto. Uno de los grandes agujeros negros en la creación, organización y diseño de nuestras ¿ciudades? es la llamada participación. Todos decimos que es algo muy importante, fundamental, inexcusable, imprescindible, necesario, etc., pero casi nadie sabe como abordarlo de una forma mínimamente creíble. Paralelamente, la tecnología avanza de una forma inexorable cambiando formas de vida, usos de tiempo, relaciones personales e, incluso, valores. Pienso que la consideración conjunta de ambos factores, participación y tecnología, puede ayudar a mejorar esos entornos urbanos y hacerlos más sostenibles.
“Changing a City, a Country, the World” Cisco

En un artículo anterior que titulé
 “Smart Cities, los inventos del TBO” trataba de reflexionar sobre las tecnologías aplicadas a la organización de la ciudad y planteaba el hecho de que los sistemas centralizados cerrados, en los que las decisiones se toman en función de miles de datos que entran en un sistema, se cruzan, y se elaboran para presentar unas pocas alternativas a los gobernantes (a veces una sola que se convierte en automática), tiene muchos peligros. El más evidente es, por supuesto, que los encargados de decidir pueden considerarse auténticos dioses que ayudados de máquinas casi infalibles toman las mejores decisiones (o las menos malas). Pero la perversión probablemente más importante es que el gobernado, el que no decide, no tiene ninguna posibilidad de saber lo que realmente ocurre, de plantear alternativas o de oponerse a unas decisiones que le vienen impuestas. En primer lugar, por un software diseñado por empresas cuyo objetivo fundamental es el de obtener dinero, basado en cientos de patentes y del que resulta imposible conocer sus interioridades más que por los “sumos sacerdotes” del programa. Pero también, porque los gobernantes (en el mejor de los casos honrados) constituyen un reducido círculo con visiones a veces demasiado personales y casi siempre cerradas, sobre los criterios de decisión o sobre las decisiones mismas.
“Esta ciudad está incompleta” Alejandra Mitrani

El enfoque de Saskia Sassen parte de una idea básica que resume con la expresión: “la ciudad incompleta”. La ciudad, o lo que sean los lugares en los que vivimos, históricamente se ha caracterizado porque nunca está terminada, porque siempre existen resquicios que permiten el cambio, la mutación. El que la ciudad sea incompleta (mis alumnos me lo habrán oído decir muchas veces) es esencial para permitir su evolución y, sobre todo, para responder a las nuevas necesidades. Las ciudades nunca deberían están terminadas porque en ese instante estarán muertas. Esto no sucede sólo con las ciudades, pasa con casi todos los sistemas parecidos. Ahora no es el momento de entrar en el tema, pero me resulta suficiente admitir la evidencia de que la ciudad incompleta tiene mayor capacidad de adaptación que la terminada. La otra idea que complementa la anterior es que la ciudad cambia no sólo por las grandes actuaciones de arriba-abajo sino también por muchos y pequeños cambios de abajo-arriba. Dice Saskia que esto es posible porque la ciudad no está formada sólo por lo que llama el hardware (los árboles, los edificios, las calles) sino también por el software (las personas). Sin software no existe ciudad, sólo objetos. Y es el software lo que le da sentido al hardware, no al contrario.
Paseando el perro en Riverside Park Doggoes

En su artículo describe un caso concreto.
 “En mi ciudad, Nueva York, un ejemplo de software de esas personas es el Riverside Park. En la década de 1980 pasó de ser una zona prohibida, cargada de peligros, a ser un parque para todos aquellos que querían usarlo. ¿Cómo sucedió este cambio? En parte porque muchos dueños de perros comenzaron a pasearlos en el parque. Tener un perro en sí era una reacción a la sensación de inseguridad en una ciudad de altas tasas de homicidio y atraco. Pero la ciudad como un medio ambiente vivo ha tolerado la mutación y permitió a la gente a interactuar de nuevo: un perro, a pasear al perro, ir en grupo, y a recuperar el territorio del parque”. Pues bien, en una ciudad terminada no hay posibilidad de que los pequeños y numerosos cambios permitan una organización urbana de abajo-arriba. Las ciudades inteligentes, tal y como están hoy planteadas, tienden siempre a cerrar las situaciones, a evitar la incertidumbre, entendiendo que el valor de la seguridad es siempre más importante que el de la innovación o la creatividad. Cuanto más cerremos el sistema más seguro será. Por este camino nos acercamos al panóptico de Jeremy Bentham en el que la seguridad es máxima, la incertidumbre mínima y donde las situaciones se gobiernan excluyendo el azar o la disidencia. La posibilidad de que las pequeñas acciones terminen cambiando el funcionamiento del sistema tiende a ser rechazada. 
La ciudad como panóptico Cisco

Sin embargo la tecnología puede utilizarse de otra manera. La imagen sería la del código abierto. En informática el código abierto no es más que un programa normalmente construido entre muchos, expuesto al conocimiento público y que, por tanto, puede ser modificado por cualquiera (aunque luego el tema de los derechos sea más complejo). Al tratarse de una imagen tiene bastante poder evocador pero también es necesario tomarla con precauciones. Saskia habla de la necesidad de “urbanizar la tecnología”. Para ella esto significa utilizar la tecnología con el objetivo de conseguir que la ciudad se haga más visible al ciudadano. Que procesos normalmente ocultos puedan aparecer y volverse comprensibles. Dice:
 “pienso desde hace tiempo que las principales infraestructuras, desde la recogida de residuales hasta la electricidad o la banda ancha, deberían estar recubiertas por materiales transparentes y así, si por ejemplo estás esperando el autobús puedes ver como trabaja la ciudad e implicarte”. Esta trasparencia es ahora posible mediante la tecnología. Lo mismo que se puede ver la temperatura en la parada del autobús, el ciudadano debería poder conocer en tiempo real la situación de algunas variables críticas relacionadas con sus intereses. Desde la contaminación hasta el consumo en electricidad de la calle por la que transita, pasando por el número de delitos que se han producido en el barrio en el último mes.
Fragmento página web policía de Chicago con los delitos producidos
 Señalar la imagen para verla más grande Policía de Chicago

Este sería un primer paso para conseguir ciudades de verdad inteligentes. Hacer que los procesos urbanos se hagan visibles al ciudadano. Es decir, hacer la ciudad transparente. He empezado el artículo hablando de la Ley de Trasparencia. Aunque parezca que ambas cosas no tienen que ver están muy relacionadas. Sin que el ciudadano tenga posibilidad de informarse, de conocer lo que realmente pasa, sea en las cuentas públicas o en la implicación que tiene el transporte privado en la calidad del aire que respira, no podrá tener criterio racional para decidir (ya que de eso se trata). Su única alternativa será dejar su gobierno en manos de unos pocos que parecen contar con la sabiduría necesaria y que tomarán las decisiones por ellos. A finales del pasado mes estuve en una Jornada que organizó el Instituto Valenciano de la Edificación conjuntamente con la Universidad de Alicante sobre
 La evaluación de la sostenibilidad en la regeneración urbana integrada intentando responder a la pregunta de si era posible medir la sostenibilidad urbana. Independientemente de la respuesta que dí en la charla (lo dejaré para otro día) la Jornada fue muy interesante porque casi toda ella transcurrió hablando de números, de índices y de indicadores, pero al final surgió la idea más o menos clara de que, en realidad, el objetivo más importante de esos números no era ayudar a tomar decisiones a los gobernantes sino conseguir que el ciudadano tuviera una idea lo más certera y comprensible de qué estaba pasando en el sitio donde vivía. 
Nuevas formas de comunicación y relaciones personales Cmonkeys

Pero la tecnología debería permitirnos dar un paso más. Lo explica muy claramente Domenico di Siena cuando dice:
 “La presencia de una entidad centralizada no es necesaria cuando los dispositivos de control y de retorno de la información (feedback), permiten a los actores visualizar o tomar conciencia de las consecuencias de sus acciones. El fenómeno de auto-organización inconsciente se vuelve control consciente e intencionado cuando se permite a los individuos entender los efectos de sus acciones. Aquí entra el concepto de tensegrity, cuando se refiere a un modelo de gestión donde las decisiones descentralizadas se juntan a las centralizadas evitando una dinámica de control totalmente cerrada y omnipresente. Invirtiendo la supremacía de la centralización sobre las decisiones individuales, se consigue que los ciudadanos tomen consciencia de sus acciones y así coordinarlas de manera intencionada”. Hay que entender por tanto que se trata de aprovechar la tecnología para conseguir un modelo de gestión diferente en el que los individuos tengan un papel activo en la toma de decisiones. Intentar conseguir esto hace unos años era una utopía. Hoy es posible. Y esto es lo que debería ser una ciudad inteligente, una ciudad transparente al ciudadano en la que la tecnología posibilitara esta trasparencia permitiendo además intervenciones de abajo-arriba que mediatizaran las decisiones de arriba-abajo.
15M, Puerta del Sol, Madrid El País

Ya ha empezado a ocurrir. Dice Domenico:
 “Un ejemplo muy claro de todo lo que estamos presentando aquí son las últimas movilizaciones ciudadanas que están teniendo lugar en España. Tras la manifestación del 15M, un evento autorizado y organizado durante semanas, que congregó a decenas de miles de personas, nacen unas acampadas en numerosas plazas en toda España. Estas acampadas se organizaron en cuestión de horas, usando únicamente Twitter y Facebook. Ejercer un control sobre todos estos flujos de información y catalizadores de acciones como las acampadas es imposible. Se ha dado un paso hacia un modelo en el que gobernantes y administradores van a tener que entender, que no pueden seguir ignorando a los ciudadanos y defendiendo los intereses de otros”. Es evidente que están pasando cosas que pueden ayudar a cambiar la forma de gobernar lo local, evolucionando de una situación en la que la mayor parte de las decisiones eran centralizadas a otra de carácter más descentralizado. Por supuesto que en muchos casos, para determinadas decisiones, sigue siendo necesaria la presencia física en los sitios y los intercambios directos entre personas. La función básica del espacio público que es la de posibilitar la expresión de la ciudadanía está más viva que nunca (otras no). Pero la forma en la que se crea opinión, en la que se organizan los ciudadanos y en la que se mueven, nunca volverá a ser como antes.
No más ciudades obscuras, por una ciudad transparente Puenteaereo

La constatación de que el llamado cuarto poder, los “media”, está hoy al servicio de los grupos de presión económicos, o en manos de unos pocos que buscan exclusivamente su beneficio, ha llevado a Ignacio Ramonet a proponer un quinto poder (ver la referencia en
 Materiales). Obviando su propuesta del Observatorio Mundial que parece un tanto discutible, el análisis que hace para llegar a ella me parece brillante. En cualquier caso es importante entender la necesidad de un contrapoder frente a los "media”, frente a los gobernantes y frente a los grupos de presión económicos. Probablemente esté basado en la comunicación descentralizada. Pero, tal y como hemos visto, para que verdaderamente funcione es necesaria la trasparencia. Es decir, la comprensión por todos del comportamiento del sistema. Y si hablamos de urbanismo y de ciudades, con mayor motivo, ya que estamos ante nuestro ámbito vital, parte esencial de nuestra identidad. Necesitamos, como dice Saskia, una ciudad de cristal. Una ciudad transparente, sin rincones obscuros. Sólo así será posible un poder local descentralizado que equilibre la imposición de los poderes tradicionales y que posibilite cambios de abajo-arriba. Esa sería, de verdad, una smart city, una ciudad de código abierto, no la ciudad de Cisco, de IBM o de Microsoft. La tecnología debería ayudar a conseguirlo.


Materiales:

·                     Saskia Sassen: “Open Source Urbanism”, en The New City Reader: A Newspaper Of Public Space, nº 15 Local, "The Last Newspaper" New Museum of Contemporary Art, October 6, 2010 - January 9, 2011.
·                     “Entrevista con Saskia Sassen: Urbanismo de código abierto y urbanización de la tecnología. Sobre Smart Cities”Urbana Digital, 27, julio, 2011.
·                     Los materiales anteriores también se pueden encontrar en la página web de Saskia Sassen, además de otros enlaces bastante interesantes.
·                     Domenico di Siena: “Ciudades de código abierto. Hacia nuevos modelos de gobernanza local”, en Creatividad y Sociedad, nº 17, septiembre de 2011. Este artículo algo reducido se puede encontrar también en La Ciudad Viva.
·                     Como en el último párrafo he citado el artículo de Ignacio Ramonet, y aunque el quinto poder de que habla no es exactamente al que me refiero, esta es la referencia en castellano: Ignacio Ramonet: “El quinto poder” en Le Monde Diplomatique (edición española), octubre de 2003.
Publicado por José Fariña a las 20:53
Tomado del blog de José Fariña, a quien felicitamos y agradecemos por este post excelentemente decantado que invita a la re-reflexión sobre nuestro campo y forma de vida, puede consultarse directamente en:


viernes, 13 de abril de 2012

Qué debes revisar en tu casa después de un sismo? GUÍA PRÁCTICA


Curiosamente este post estaba siendo re-redactado antes del sismo de hoy, viernes 13 de abril a las 5am y terminado despues del de las 8; esperamos sea de utilidad, sobre todo en estos tiempos donde no ha faltado un temblor, pero tampoco esta demás tomar ciertas precauciones a estas alturas ya muy necesarias.

Este post que probablemente le sera de utilidad a mucha gente tanto de México como de cualquier parte del mundo, pues muchos que vivimos en zona sísmica lo debemos de saber; se retoma de 3 fuentes que aportan mas información a estas acciones precautorias para realizar una revisión preliminar de nuestras viviendas, que puedan darnos una visión general de los efectos más superficiales posteriores a un sismo. Es importante destacar que ésta información no debe ser usada para descartar daños, sería una irresponsabilidad confiar en un post para tales efectos. Está más orientada a ver en qué casos es imperativo y urgente llamar a un ingeniero de daño estructural para que lo evalúe, aclarando cuáles son los mayores peligros. Como se ha dicho reiteradamente, un daño que se ve grande puede ser insignificante, y un daño que se ve pequeño puede ser importante.

¡Muy Importante! Les pedimos de verdad que por favor envíen ésto a todos sus conocidos! Si algún otro ingeniero quiere aportar algo, por favor escribir a: todosporunmundomejor@gmail.com. Esto es muy importante y hay poca información en internet al respecto.

Después del sismo del martes 20 de marzo en la Ciudad de México y en diferentes estado del país, las autoridades hicieron un llamado para que las personas revisen sus inmuebles con la finalidad de detectar daños ocasionados por el temblor. Óscar Roa, director de Prevención de la Secretaría de Protección Civil, explicó que para identificar daños estructurales en las casas, departamentos e inmuebles en general, las personas deben revisar si existen fisuras o grietas diagonales en cualquier muro, trabe o columna que no estuvieran antes del sismo. Y si la grieta no es superficial, es decir, del recubrimiento de pintura o yeso.

En caso de detectar algún daño estructural, Roa señaló que es necesario llamar a un ingeniero o arquitecto para que revise y determine si es necesaria la intervención de un especialista en la materia. El funcionario explicó que el daño estructural se refiere a las afectaciones que sufra el “esqueleto” del edificio y en caso de que el personal de gobierno determine que el inmueble tiene un daño estructural, evaluará su habitabilidad y qué tipo de trabajos se deben realizar para repararlo. Por todo esto, a continuación te presentamos cuáles son los principales puntos que debes revisar en tu casa o departamento después de un sismo, así como las principales medidas de seguridad que debes aplicar.

Cómo reconocer daños simples o estructurales
Los sismos someten a las edificaciones a distintas fuerzas para las cuales pueden estar o no preparados. De esta forma pueden generar daños estructurales y no estructurales, peligrosos para los ocupantes. El primero puede provocar derrumbes parciales o totales, y el segundo, por caída de materiales. Generalmente después de un sismo se suceden varias réplicas. Aun siendo de menor magnitud, éstas actúan sobre estructuras o materiales que han sido deteriorados o están inestables, por lo cual es importante hacer una revisión de la edificación.

Revisión externa
Lo primero es revisar si hay hundimiento y/o inclinación del inmueble, éste no debe estar hundido, pues indica que el suelo no es resistente. De la misma forma no debe haber grietas grandes en el terreno. Tampoco debe estar inclinado. Para revisar la inclinación se ata un objeto pegado a un cordel en la parte más alta del muro, y el cordel cae, a modo de plomada. En un muro de 2.3 metros de alto la inclinación no debiera ser mayor a 5 mm. Si la inclinación es mayor, se debe abandonar el inmueble hasta que sea revisado, sobre todo si es de más de un piso. Qué revisar de afuera hacia adentro: Grietas en el piso, banquetas, suelo de jardines o cualquier otro. Grietas en muros perimetrales. 
Las fisuras y grietas que merecen atencion seran en sentido horizontal y diagonal en elementos verticales como muros castillos y columnas sean estructurales o no pues este tipo de rupturas son sintoma de un hundimiento diferencial del terreno.
Revisión interna
Si la inclinación no presenta problemas, se procede a revisar el interior del inmueble. Es importante saber que hay elementos diseñados para soportar el peso de las estructuras y otros que sólo sirven para aislaciones o separaciones estéticas. Los elementos estructurales importantes son los muros, losas, columnas y vigas de hormigón armado que la mayoría de las casas tiene. Estos elementos no deben estar alterados. Si lo están, transforman la vivienda en insegura en diferentes grados. Los elementos no estructurales son los tabiques que pueden ser de distintos materiales. 
En caso que no tengan elementos de hormigón armado, hay que diferenciar entre casas de albañilería, adobe, madera u otros.
Inmuebles de hormigón
Los tabiques suenan huecos al golpear la pared con los nudillos, los muros son sólidos, se notan “rellenos” al golpear. Grietas en tabiques no importan. No sostienen nada y no revisten ningún problema para la estabilidad de la estructura. Tampoco importan las grietas verticales u horizontales en un muro en donde se divide en muro sólido y tabique, esto es debido a la diferencia de flexibilidad de los materiales. Para comprobar esto, golpear con los nudillos o con un martillo a cada lado de la grieta, a 2 centímetros. A un lado debiera sonar hueco y al otro no. Aún así, si las grietas son pronunciadas, es recomendable no habitar junto a ellas. Las réplicas pueden hacer caer el material. Esta misma precaución debe tomarse con otros elementos de fachada que se vean en peligro de derrumbe, como vidrios, chimeneas, techos falsos o balcones.

En el caso de fisuras se deben monitorear para asegurarse que no aumente su seccion, generalmente no son de cuidado, en caso de observar crecimiento indica que la estructura se sigue asentando y vale la pena llamar a un profesional. Esto aplica para muros de block solido, hueco, ladrillo concreto etc. solo seran exepcion materiales ligeros como el tablaroca panel w etc. 
Las grietas son importantes cuando están en elementos o muros estructurales. Diferencia entre grieta y fisura, "Grieta es donde cabe tu dedo meñique el resto son fisuras solamente", ¿Cómo se reconoce un muro estructural?: Conviene buscar el plano estructural del inmueble, del cual normalmente existe una copia en el Registro Público de la Propiedad. Si no existe dicho plano, de forma general fíjjate en lo siguiente:
En casas de concreto: columnas, vigas, muros y losas de entrepiso
En edificios: Además de los anteriores, muros que rodean los ascensores y separan departamentos. Las vigas y columnas no deben estar dañadas pues son los elementos que sostienen la estructura. Si están dañadas, puede ser por rajaduras o grietas del concreto o a exposición del fierro. Si el fierro se ve, indica daño muy severo, sobre todo si están cortados o doblados. En el caso de una casa de un piso, es conveniente no habitar la zona cercana a la falla, si es de más de un piso o edificio, es recomendable abandonar el inmueble hasta que sea revisado.
En caso de que no se vea fierro a simple vista pero haya una grieta importante, es conveniente revisar con un alfiler a través de la grieta si el fierro está expuesto. Tampoco es bueno si una columna presenta grietas horizontales en los extremos superior e inferior.
En los muros estructurales las grietas diagonales son las más peligrosas. Una grieta con forma de X necesita una revisión urgente. Este tipo de daño suele ser reparable, a diferencia de los problemas en los enfierrados. Un desplome de 1 o 2 centimetros puede ser resultado de un proceso constructivo deficiente por lo que no hay que alarmarse a menos que sean varios centimetros de desplome y estar seguros que antes del sismo no existian.
Los muros estructurales pueden agrietarse en diferentes magnitudes. Una grieta menor a 2 mm suele no es peligrosa a menos que sea generalizada, en ese caso pedir una evaluación. Si la grieta es de entre 2 mm y 5 mm se recomienda reparar la grieta rellenándola. Si es generalizada en muchos lugares de la casa, se recomienda no habitarla hasta que sea revisada. Si es de 5 mm a 1 cm, se recomienda no habitar la zona de la casa cercana al daño, y ver si se puede reparar inmediatamente. En caso que la grieta sea mayor a 1 cm, se recomienda abandonar el inmueble hasta que sea revisado.

En las losas de los techos vean si hay grietas oblicuas o diagonales o un descenso en el centro del ancho más largo de la losa del techo, eso es también mala señal. Si las grietas o fisuras en las losas del techo son paralelas a las ventanas, vigas o cadenas, entonces puede ser estuco, y no representa daño. En el caso de losa radiante, esta suele no estar en elementos estructurales. 
Fisuras diagonales en las losas, en el caso de las losas es muy importante monitorear todo tipo de fisura en este sentido fisuras mayores a 5mm. ponen en riesgo la estructura de la losa. Como bien menciona el texto anterior las fisuras perpendiculares a los muros suelen ser causadas por la diferente elasticidad de los materiales usados, sin embargo en una cubierta de sistema tradicional (Boveda de ladrillo con vigas de acero, bovedilla, boveduca entre otras) puede indicar que las vigas se movieron de su sitio original y en un caso extremo dejar caer una seccion de la cubierta.
Arqueo o flambeo en la losa, cualquier curvatura que antes no existiera puede indicar falla en la losa si esta acompañado por fisuras perpendiculares al flambeo, necesita reparacion.
En el caso de edificios, es imprescindible revisar la caja de los ascensores. Cualquier daño en los muros de los ascensores debe ser revisado urgentemente. Si hay grietas diagonales en los muros de los ascensores es conveniente evacuar el edificio de inmediato. En cualquier otro caso, es necesario llamar a una evaluación lo antes posible. Las grietas en los muros perimetrales que no comprometan otras estructuras como columnas, no son señal de daño estructural porque no están pensadas para resistir el peso del edificio, solo son muros para espacios. Pero deben ser reparados.

Casas de albañilería y adobe
Para casas de albañilería, se deben seguir las mismas indicaciones que para inmuebles de hormigón en cuanto a daño de vigas, columnas o tamaño de grietas en muros. Si las casas son de ladrillo solo hay armadura en las esquinas y son generalmente de dos o tres anillos, que es lo normal. En estos casos si hay grietas en las esquinas entonces hay daño severo. Una edificio construido con sistema tradicional de muros castillos y cerramientos puede ser peligroso si el muro esta fracturado aun cuando los castillos esten sanos, debido a que en este sistema la losa apoya en los muros, los castillos son solo refuerzos.


En el caso de casas de adobe, éste suele ser rígido y no resistir bien los distintos tipos de fuerzas que provoca un terremoto. Más aún, es importante mantener en cuenta para futuras réplicas que a diferencia del hormigón y el fierro, el adobe no se deforma antes de colapsar, sino lo hace de forma repentina. Es por lo anterior que siempre deben considerarse vulnerables sísmicamente. 
Una aclaracion el adobe es el material mas flexible de todos, es por eso que no avisa antes de derrumbarse afortunadamente las losas nos serviran como indicador en caso de que un muro de estos falle; si se observa fisura en la union del muro y la losa es que hubo asentamiento al igual en las esquinas de los muros, y vale la pena revisarlo.

Si los muros tienen fisuras menores a 0,5 mm (medio milímetro) habitar con precaución y reparar las fisuras posteriormente. Si los muros tienen fisuras mayores a medio milímetro evitar habitar la zona de la casa involucrada, si la situación es general no habitar la casa.
En el caso de casas de madera, se recomienda no habitar la casa si se ven roturas en vigas o columnas, o si hay daños en más del 20% de los muros de la casa.

Si en tu casa, departamento o edificio detectas agrietamientos, formación de fracturas o pandeos, derrumbe o caída parcial, inclinación de la estructura, desprendimiento de yeso o ruptura de tuberías, haz tu reporte a la Secretaría de Protección Civil en la Ciudad de México en el teléfono 5683 2222 o consulta la página web de la CENAPRED y del Servicio Sismológico Nacional. Mantente informado a través de las fuentes oficiales. Recuerda que la Ciudad de México se encuentra en una zona sísmica, por eso debes estar bien informado y preparado.

EN RESUMEN:
-Ante cualquier mala señal es conveniente contactar de inmediato a un ingeniero para que vaya a revisar y abandonar la zona o el inmueble según sea necesario. Para contactar uno, lo ideal es dar aviso a la municipalidad que estará encargada de esta tarea tras el sismo. También puede intentar buscar un profesional que revise su casa. Muchas personas necesiten este tipo de ayuda, por favor llamar sólo si es necesario. Es importante recalcar que cualquier modificacion o reparacion a la estructura debe ser realizada o por lo menos planeada por un profesional de la construccion. Los albañiles por muy buenos que sean no son profesionales de la construccion .
-Revisen las conexiones de gas con jabón y agua, solo eso, si salen burbujitas entonces hay fugas y no utilicen la red de gas. No prenda las luces hasta estar seguro de que no hay fuga.
SI HAY DAÑO PROBADO EN EL INMUEBLE: -Es recomendable tomar fotos de todos los daños en caso de que haya seguros comprometidos o para postular a los diversos fondos de reconstrucción que podría ofrecer el gobierno.
Existe una serie de cosas que hay que tener cerca y serían de utilidad en caso de un sismo. Organízalas con todos y cada uno de los miembros de la familia y explícales para qué son y cómo usarlos.

* Extintor.- Enseña a los niños a manejarlo adecuadamente. No permitas que se convierta en un elemento de juego y explícales en qué casos pueden usarlo. Este se debe ubicar en un sitio de fácil acceso y mantener en buen estado. Revisa la fecha de vencimiento.
* Linterna.- Será muy útil si el sismo ocurre en la noche o si provoca un apagón por mucho tiempo.
* Silbato.- Que preferiblemente sea metálico, pues no se deteriora. Este servirá para hacer sonidos en caso de quedar atrapado. Un silbato permite que los perros reconozcan el sonido y puedan localizar mejor.
* Radio portátil.- Sirve para escuchar las recomendaciones que impartan las autoridades como los puntos de encuentro, lugares a los que no se debe ir y puntos donde se darán ayudas humanitarias.
* Pilas.- Guarda suficientes pilas de repuesto para el radio y la linterna y déjalas fuera de los aparatos para que no se gasten ni se oxiden los contactos de los aparatos.
* Agua potable y pastillas purificadoras de agua.- El cuerpo se puede mantener sin alimento, pero nunca sin hidratarse. No bebas agua que encuentres en la calle por más clara que parezca porque puede estar contaminada. En el caso de los bebés, es recomendable tener leche en polvo.
* Comida enlatada.- Ten en cuenta que sea lista para digerir. No olvides revisar continuamente la fecha de vencimiento. También incluye alimentos como paletas de dulce y barras de cereal, estos darán calorías al cuerpo en caso de tener que ubicarte en la calle. Para los niños, puedes incluir leche en polvo y agua.
* Documentos importantes.- Mantén una copia de tu identificación, carnet de servicios médicos de toda la familia, escrituras de la casa y pólizas de seguro, preferiblemente plastificadas. Ten a la mano algo de dinero.
* Elementos de aseo personal.- Crema, cepillo para dientes, papel higiénico y jabón. Toallas higiénicas suficientes (en el caso de las mujeres). Y elementos esenciales para la limpieza y cuidado del bebé, como pañales y toallitas.
* Botiquín de primeros auxilios.- Con los medicamentos esenciales y el equipo básico de primeros auxilios. También con aquellas medicinas que requiera algún familiar. Por ejemplo, si algún miembro es diabético o hipertenso, incluye unas cajas de repuesto y revisa continuamente las fechas de vencimiento.
* Guantes de carnaza o industriales.- Útiles para remover escombros. Una navaja multiusos también es útil.
* Sudaderas impermeables.- Si enrollas bien la sudadera, esta no ocupará mucho espacio y en caso de un sismo en la noche puede servir de mucho para apaciguar el frío.

Qué hacer en caso de un sismo (Fuente: Servicio Sismológico Nacional, México)

ANTES

1.-Platique en el hogar acerca de los sismos y otros posibles desastres y formule un plan de protección civil.
2.- Participe y en su caso, organice programas de preparación para futuros sismos que incluyan simulacros de evacuación.
3.- Cumpla las normas de construcción y uso de suelo establecidos.
4.- Recurra a técnicos y especialistas para la construcción o reparación de su vivienda, de este modo tendrá mayor seguridad ante un sismo.
5.- Ubique y revise periódicamente, que se encuentren en buen estado las instalaciones de GAS, AGUA, y SISTEMA ELECTRICO. Use accesorios con conexiones flexibles y aprenda a desconectarlos.
6.- Fije a la pared repisas, cuadros armarios, estantes, espejos y libreros. Evite colocar objetos pesados en la parte superior de éstos, además asegure al techo las lámparas y candiles.
7.- Tenga a la mano los números telefónicos de emergencia, un botiquín, de ser posible un radio portátil y una linterna con pilas.
8.- Porte siempre una identificación.

DURANTE

SI ESTÁ BAJO UN TECHO
1.- Conserve la calma y tranquilice a las personas de su alrededor.
2.- Si tiene oportunidad de salir rápidamente del inmueble hágalo inmediatamente, pero en orden. RECUERDE: NO grite, NO corra, NO empuje, y diríjase a una zona segura.
3.- NO utilice los elevadores.
4.- Aléjese de libreros, vitrinas, estantes u otros muebles que puedan deslizarse o caerse, así como de las ventanas , espejos y tragaluces,
5.- En caso de encontrarse lejos de una salida, ubíquese debajo de una mesa o escritorio resistente, que no sea de vidrio, cúbrase con ambas manos la cabeza y colóquelas junto a las rodillas. En su caso, diríjase a alguna esquina, columna o bajo del marco de una puerta.

EN LUGARES DONDE HAY MUCHA GENTE.
1.- Si se encuentra en un cine, tienda o cualquier lugar muy congestionado y no tiene una salida muy próxima, quédese en su lugar, cúbrase la cabeza con ambas manos colocándolas junto a las rodillas.
2.- Si tiene oportunidad localice un lugar seguro para protegerse,
3.- Si está próximo a una salida desaloje con calma el inmueble.

EN UN EDIFICIO ALTO
1.- Protéjase debajo de una mesa, escritorio resistente, marco de una puerta, junto a una columna o esquina.
2.- NO se precipite hacia la salida NI utilice elevadores.

EN EL AUTOMOVIL.
1.- En cuanto pueda trate de pararse en un lugar abierto y permanezca en el automóvil; NO se estacione junto a postes, edificios u otros elementos que presenten riesgos, NI obstruya señalamientos de seguridad.
2.- Si va en la carretera maneje hacia algún lugar alejado de puentes o vías elevadas y permanezca en su vehículo.

EN LA CALLE
1.- Aléjese de edificios, muros, postes, cables y otros objetos que puedan caerse. Evite pararse sobre coladeras o registros.
2.- De ser posible vaya a una área abierta lejos de peligros y quédese ahí hasta que termine de temblar.

DESPUES
 Una vez terminado el sismo desaloje el inmueble y recuerde: NO grite, NO corra, NO empuje
1.- Efectúe con cuidado una completa verificación de los posibles daños de la casa.
2.- NO hacer uso del inmueble si presenta daños visibles.
3.- NO encienda cerillos, velas, aparatos de flama abierta o aparatos eléctricos, hasta asegurarse de que no haya fuga de gas.
4.- En caso de fugas de agua o gas, repórtelas inmediatamente.
5.- Compruebe si hay incendios o peligro de incendio y repórtelo a los bomberos.
6.- Verifique si hay lesionados y busque ayuda médica de ser necesaria.
7.- Evite pisar o tocar cualquier cable suelto o caído.
8.- Limpie inmediatamente líquidos derramados como medicinas, materiales inflamables o tóxicos.
9.-No coma ni beba nada contenido en recipientes abiertos que hayan tenido contacto con vidrios rotos.
10.-No use el teléfono excepto para llamadas de emergencias; encienda la radio para enterarse de los daños y recibir información. Colabore con las autoridades.
11.- Esté preparado para futuros sismos (llamados replicas). Las replicas, generalmente son más leves que la sacudida principal, pero pueden ocasionar daños adicionales.
12.-No propague rumores.
13.-Aléjese de los edificios dañados.
14.-Verifique los roperos, estantes y alacenas, ábralos cuidadosamente, ya que le pueden caer los objetos encima.
15.- En caso de quedar atrapado, conserve la calma y trate de comunicarse al exterior golpeando con algún objeto.

Esperamos que con esta breve recopilación podamos contribuir a informar aunque sea en lo mínimo, para que participemos desde nuestro pequeño mundito cotidiano; agradeceremos cualquier contribución, corrección y comentario a este blog, a nuestro facebook: http://www.facebook.com/PLANEACIONTERRITORIALUAMX
 nuestro twitter: http://twitter.com/eyeptuamx y al correo eyept.uamx@hotmail.com

Enlaces de referencia:

jueves, 29 de marzo de 2012

El nuevo urbanismo y la trampa comunitaria, por David Harvey



Traducción: José María Puig de la Bellacasa.


El nuevo urbanismo está en la cresta de la ola. Todo el mundo es su entusiasta defensor. Porque, al fin y al cabo, ¿a quién le gustaría que le llamasen "viejo urbanista"? Podría decirse -discurre el razonamiento- que la vida urbana es susceptible de ser mejorada en su raíz, que puede transformarse en una vida más "auténtica" y menos desangelada, y también más eficiente, por el procedimiento del regreso a conceptos tales como vecindario y comunidad, que antiguamente proporcionaron tanto temple y tanta coherencia, continuidad y estabilidad a la vida urbana. La memoria colectiva de un pasado más cívico puede recuperarse de nuevo si se recurre a los símbolos tradicionales. Las instituciones de la sociedad civil, si reciben el estímulo que pueden aportar la arquitectura ciudadana y la adecuada planificación urbana, pueden perfectamente verse consolidadas como los fundamentos de un tipo de urbanización mucho más civilizado.
Existen distintas variantes de tal razonamiento.
La versión Costa Este americana propone un crecimiento urbano de alta densidad y de uso residencial mixto, en su mayor parte dirigido a las áreas residenciales y de esparcimiento. Si bien las infraestructuras públicas y los niveles medioambientales son indudables, los proyectos se conciben principalmente para aquellos clientes pudientes cuyo estilo de vida, sin embargo, permanece inalterado (siguen recorriendo largas distancias para ir al trabajo). Lo que se vende es un concepto de comunidad y un entorno de vida más seguro. Insertos en un modelo de expansión urbana acelerada, tales edificaciones constituyen oasis aislados de vida privilegiada para las élites.


Star Island en Miami. El agua aisla a la comunidad de las "amenazas externas"


La versión británica subraya el ideal de un "pueblo urbano". Combina la nostalgia por un pasado perdido (que apela a los estilos arquitectónicos autóctonos de la Vieja Inglaterra) con una pizca de conciencia social (mediante la incorporación de la vivienda social a la mezcla), e intenta, además, aportar elementos laborales y comerciales a una fisonomía urbana caracterizada por un fácil acceso en la propia localidad. La idea de un "pueblo urbano" goza de un extendido atractivo que abarca todo el espectro social. Grupos étnicos, comunidades obreras tradicionales y grupos privilegiados han adoptado esta idea con entusiasmo.
La versión Costa Oeste americana sitúa los núcleos de barrio "tradicionales" en el seno de un plan regional más integrado de infraestructuras de transporte para enlazar los puestos de trabajo espacialmente dispersos, las zonas comerciales y las instalaciones de ocio. Transige, por una parte, con la dispersión de tales factores, pero trata de recuperar los ideales de una convivencia vecinal más íntima y entrañable y de una vida de comunidad. Si tal política reúne unos métodos democráticos de adopción de decisiones y una consulta al público generalizada, sus resultados pueden ser realmente provechosos. Una versión ligeramente mitigada de lo que se expone apela al ideal del "crecimiento inteligente". Una densidad más alta de crecimiento (justificada quizá por una referencia a los conceptos de comunidad y de barrio) en torno a núcleos o centros ya existentes (en oposición a la urbanización caótica), se considera más bien como una respuesta a la presión excesiva sobre los fondos públicos, las infraestructuras (escuelas, agua potable, tratamiento de aguas residuales, carreteras) y el medio ambiente (por ejemplo, la pérdida de suelo agrícola o de hábitats de alto valor). El concepto de "crecimiento inteligente" ha cobrado un atractivo nacional en Estados Unidos, como el único camino para reorientar la urbanización sin límites y caótica hacia una vía más eficiente y respetuosa con el medio ambiente.
Caben muchos elogios en este movimiento que acabamos de describir, más allá de la descarga de adrenalina inherente a la batalla con los saberes convencionales de un extenso abanico de instituciones (constructores, banqueros, gobiernos, intereses de transportistas, etcétera). Responde a los deseos y a la voluntad de pensar sobre el lugar de los polos urbanos especiales dentro de las áreas regionales en su conjunto, y de aspirar a un ideal mucho más orgánico y global de aquello en lo que las ciudades y las regiones podrían consistir. El intenso interés observado acerca de las formas de desarrollo urbano más cercano humanamente e integrado que evite la monotonía agobiante de la ciudad planificada horizontalmente es digno de alabanza, ya que libera un interés en la calle y en la arquitectura ciudadana consideradas como escenarios de sociabilidad.

Seaside en Florida: el primer ejemplo del "New Urbanism" 

En el mejor de los casos, el nuevo urbanismo promueve nuevas vías para pensar la relación entre el trabajo y la vida, y hace factible una dimensión ecológica del diseño urbano que, en cierto modo, va más allá de la búsqueda de una calidad medioambiental superior, propia del consumidor de bienes tales como árboles hermosos y estanques. Plantea, incluso, abiertamente el espinoso problema de lo que hay que hacer con las despilfarradoras exigencias energéticas de la forma de urbanización basada en el automóvil, que ha predominado mucho tiempo en Estados Unidos y que de modo creciente amenaza con tragarse las ciudades en Europa y en otros lugares.
Sin embargo, hay mucho margen aún para el escepticismo. Para empezar, no es que haya muchas novedades en todo esto. El nuevo urbanismo rebosa de nostalgia por una idealizada vida de pequeña población y estilo de vida rural que nunca existió.
Las realidades de tales lugares estuvieron con frecuencia caracterizadas por un ambiente represivo y limitador, más que por ser realidades seguras y satisfactorias (al fin y al cabo, ésta fue la clase de mundo del cual las generaciones de emigrantes ansiaban huir, y precisamente no acudían a él en tropel). Y además, el nuevo urbanismo, en la manera en que es descrito, muestra señales abundantes de represiones y exclusiones en nombre de algo llamado "comunidad" y "barrio" o "vecindario".


El nuevo urbanismo puede caer fácilmente en lo que denomino la "trampa comunitaria". Desde las primeras fases de la urbanización masiva a la industrialización, el "espíritu de comunidad" se ha enarbolado como antídoto frente a cualquier amenaza de desorden social o descontento. La comunidad ha sido incluso una de las claves del control social y de la vigilancia, al borde de la abierta represión social. Comunidades bien arraigadas a menudo excluyen y se autodefinen contra otras, erigen todo tipo de señales de "prohibida la entrada" (cuando no tangibles muros y puertas). El chovinismo étnico, el racismo, la discriminación clasista avanzan reptando hacia el interior del paisaje urbano. El nuevo urbanismo puede, por esa razón, convertirse en una barrera, más que promover el cambio social progresivo.
Puertas y muros de una Gated Community

La mayoría de los proyectos que se han materializado en Estados Unidos (guiados por el afán de lucro del promotor) se refieren a la mejora de la calidad de la vida urbana para los ricos. Ideales de comunidad, tradición y nostalgia por un mundo perdido son puntos de venta más que realidades sociales y políticas. Aquí se hacen pocos intentos para estar a la altura de la esencia del descontento urbano, y no hablemos ya del empobrecimiento y el deterioro de las ciudades. Las invocaciones a la comunidad y al barrio como ideología son irrelevantes ante el destino de las ciudades que hoy día se fragua. A falta de empleo y de generosidad gubernamental, las declaraciones y pretensiones "cívicas" del nuevo urbanismo suenan a huecas, sino a hipócritas.
¡Europeos, tened cuidado! A no ser que el nuevo urbanismo forme parte de un ataque frontal contra las rampantes desigualdades sociales y el malestar urbano, fracasará rotundamente en la tarea de cambio de cualquier factor realmente sustantivo y esencial. En realidad -como sucede en Estados Unidos- puede constituir sólo una parte del problema de la creciente segregación racial, en lugar de ser una solución para los dilemas de la vida urbana.
Este movimiento repite asimismo -a un nivel básico- la misma falacia de los estilos arquitectónicos y de planificación que critica. Para decirlo en pocas palabras, perpetúa la idea de que la planificación urbana puede ser la base de un nuevo orden moral, estético y social. El diseño correcto y la calidad arquitectónica serán la gracia salvadora de la civilización. Pocos partidarios del nuevo urbanismo suscribirían una tesis tan brutal. El nuevo urbanismo cambia el marco espacial, pero no la presunción de que el orden espacial puede ser el vehículo para controlar la historia y el proceso social.
Se advierten signos de que el nuevo urbanismo se consolida en el favor del público. Promotores y financieros están interesados. Parece que se vende bien entre quienes pueden permitírselo. Crea un paisaje urbano estéticamente más agradable -aunque nostálgico- que las tenues y uniformes áreas residenciales que viene a sustituir. Puede incluso contribuir a una mayor eficiencia de los usos del suelo urbano. Sin embargo no ofrece en sí mismo -como con frecuencia pretende- una panacea ante el descontento social y la degradación medioambiental. No es la base privilegiada de una experiencia urbana fundamentalmente nueva. Por sí mismo, no hará más que envolver otra vez viejos problemas bajo una nueva apariencia.


Artículo publicado el 26 de noviembre de 2000, en el periódico La Vanguardia 

David Harvey es geógrafo, profesor en la City University of New York y Miliband Fellow de la London School of Economic